Redondela, la villa de los viaductos
Redondela guarda un secreto a simple vista: dos imponentes viaductos que se alzan sobre la villa y que, desde hace más de un siglo, son parte esencial de su identidad. Estas monumentales estructuras de hierro y piedra no solo son símbolos de la revolución ferroviaria del siglo XIX, sino también una de las imágenes más emblemáticas del municipio.
Conocida como la “villa de los viaductos”, Redondela presume de dos joyas de la ingeniería que marcan su paisaje urbano: el Viaducto de Madrid y el Viaducto de Pontevedra. Su silueta metálica, recortada contra el cielo gallego, combina la precisión industrial de otra época con la elegancia del entorno que las rodea.
El Viaducto de Madrid, inaugurado en 1876, fue una de las grandes obras ferroviarias de su tiempo. Su estructura de hierro, reforzada con tramos de piedra, permitió superar los desniveles del terreno y conectar Vigo con el interior de Galicia. Apenas unos años más tarde, en 1884, se levantó el Viaducto de Pontevedra, completando así la conexión hacia el norte. A día de hoy, ambos se conservan como Bienes de Interés Cultural, auténticos monumentos al progreso y a la historia local.
Pasear por el centro de Redondela es hacerlo bajo la mirada de estos gigantes centenarios. Desde cualquier punto del casco urbano se puede apreciar su presencia: los pilares de sillería, las celosías metálicas y la armonía con la arquitectura tradicional gallega que los rodea. De hecho, para muchos visitantes, contemplar los viaductos al atardecer se ha convertido en una de las experiencias más fotogénicas y memorables del viaje. Visitar Redondela es sumergirse en una historia donde la tradición convive con la innovación. Y para quienes buscan disfrutarla con calma, Alvear Suites ofrece el punto de partida ideal: un alojamiento cómodo, moderno y bien situado desde el que podrás recorrer la villa, descubrir sus rincones más auténticos y dejarte sorprender por la fuerza silenciosa de su patrimonio.